Proyecto del IPN en colaboración con la NASA busca elevar producción agrícola en México

El Sol de Puebla – lunes, 19 de mayo de 2025

El equipo científico del Politécnico asesorado por la NASA realizó las primeras pruebas de su proyecto en Huamantla, Tlaxcala

El proyecto tiene como objetivo el monitorear los efectos del cambio climático y estudiar la humedad en los suelos agrícolas / Foto: Archivo / El Sol de Cuautla

Julio Sánchez / El Sol de Puebla

Científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN) realizaron un proyecto de investigación con el objetivo de incrementar la producción agrícola en México y con ello aportar a la soberanía alimentaria.

“LOSRUSAT: El Logro de la Sustentabilidad Rural a través de la Aplicación de Tecnología Satelital” es como se conoce a la investigación iniciada originalmente en 2014.

Surgió como una colaboración entre la NASA con las agencias espaciales de Canadá y México teniendo como objetivo el monitorear los efectos del cambio climático y estudiar la humedad en los suelos agrícolas de tres países.

Para su funcionamiento se hace uso de tecnología satelital y de sensores que operan en el espectro de las microondas, algoritmos fisicomatemáticos y muestreos en campo que permiten monitorear la humedad del suelo.

Con este tipo de datos, se busca conocer la cantidad de agua disponible para la actividad agrícola y contribuir al fortalecimiento de los programas de autosuficiencia alimentaria y de atención a la pobreza rural.

“La tecnología satelital proporciona una visión más amplia, permite trabajar con mayor rapidez y ofrece una gran precisión. Los sensores que operan en el espectro de las microondas logran penetrar las coberturas vegetales hasta alcanzar el suelo, lo que permite observar ciertas características”, explicó Alejandro Monsiváis.

A partir de ello, obtenemos una variable denominada emisividad, que es clave para conocer la energía que emite la superficie terrestre. Esta variable se procesa mediante algoritmos fisicomatemáticos para estimar la cantidad de agua presente en el suelo
añadió.

La investigación cuenta con el apoyo de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) como de las agencias espaciales de Canadá y México y es liderado por el científico Alejandro Monsiváis Huertero, parte de la Escuela Superior de Ingeniería, Mecánica y Eléctrica (ESIME) en la Unidad Ticomán.

La asesoría recibida por la NASA y la implementación del proyecto

Como parte de la colaboración entre la NASA y la Agencia Espacial Mexicana, un equipo de científicos del IPN conformado por dos profesores-investigadores y dos estudiantes de maestría, recibió una capacitación de un mes en Iowa, Estados Unidos en donde contaron con el apoyo de especialistas de la agencia estadounidense.

Por medio de esta capacitación se monitorearon las condiciones de humedad en suelos agrícolas para validad la información que se recibía vía satélite. Dentro del trabajo de campo se utilizó un avión, varios drones y la información del satélite para poder determinar los patrones de humedad del suelo.

De igual forma, les enseñaron a recolectar muestras y procesarlas en laboratorio para que el proceso pudiera ser replicado en el país.

Al respecto, el equipo del IPN ya realizó la primera implementación de esta tecnología en Huamantla, Tlaxcala, en donde se trabajó con cinco campos con diferentes tipos de suelo.

Posteriormente asistimos a reuniones con expertos de la NASA, quienes validaron la información y verificaron los levantamientos, así como el proceso de implementación de los protocolos. Nos dieron luz verde
explicaron.

La misma metodología se aplicó en los Valles Centrales de Oaxaca y, en ambos casos, se lograron estimaciones precisas de la humedad en el suelo.

Como parte de su avance, ya se han colocado cinco estaciones de monitoreo en el estado de Oaxaca, las cuales están equipadas con sensores de humedad del suelo, temperatura y lluvia. Ya son tres años que la información se ha ido recolectando y el equipo afirma que eso permitió contar con evidencia sobre los efectos del cambio climático en los patrones de precipitación en la región.